miércoles, 2 de febrero de 2011

Carta a todas las páginas encarceladas de mi cuaderno rojo

Encarceladas. Sí, encarceladas y censuradas.

Palabras dibujadas con cuidado, a tinta negra. Entre manchas de café.

A veces tan leídas, meditadas e indecisas que están por completo encerradas entre barrotes trazados con rabia.
_____________No puedo evitar disculparme ante vosotras.
Os pido disculpas porque sólo vais a ser leídas por mí. Y por nadie más.
Aunque me cueste reconocerlo seré una dictadora ( qué palabra tan horrible... nunca pensé que llegaría a ser algo así...) Soy una dictadora de vuestras libertades.

¿Por qué? Porque quizás sois demasiado directas y sinceras, o porque sois indecisas. A veces también soñadoras. La mayoría de las veces irónicas y metafóricas (sí, de esas sois muchas). Sois filosóficas y a veces me hacéis viajar.

Pero la verdadera razón por la que os encierro es porque sois un reflejo traducido a tinta de mi misma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario